Cuidar pollitos luego del nacimiento será el siguiente paso luego de un arduo proceso de preparación del encaste y de incubación. El trabajo, sin embargo, no se ha terminado. La primera semana de las crías resulta crucial para su desarrollo. Si buscas gallos adultos fuertes y sanos, debes cuidarlos desde que están recién nacidos. Aquí te contamos lo que necesitas saber para actuar durante los primeros días y cuidar los pollitos.
Marca las crías para cuidar pollitos Para cuidar pollitos se tienen que marcar el mismo día que nacen, junto con los datos de los padres y la fecha de nacimiento. Hay diferentes maneras de identicar los pollitos, pero te recomendamos las marcas corporales.
Con el marcaje se pueden juntar parvadas al momento de nacer. Luego de que adquieran el tamaño indicado se les coloca la placa denitiva, que es su cédula de identidad personal.
Cuidar pollitos: protege su sistema inmunológico Después de marcarlos, muchos galleros utilizan rejones altos evitando el contacto con el piso para poner los pollitos allí hasta que alcancen una edad de 21, 30 o 60 días dependiendo del criterio. Esta práctica se hacía en el pasado, pero en la actualidad se usa menos. Los pollitos nacen con el sistema inmunológico en su mayor intensidad. La naturaleza los dota de un mecanismo de supervivencia inmune ante la contaminación con bacterias, gérmenes o virus. Vienen equipados para adaptarse al medio ambiente en los primeros 3 a 5 días de vida. Si queremos realmente cuidar los pollitos y los subimos a jaulas para protegerlos, impedimos que su sistema inmune se desarrolle a plenitud. Dejarlos en el piso con una gallina desde el primer día es el mejor consejo para cuidar los pollitos, pues crecerán con mecanismos de defensa fuertes.
Un ambiente semicontrolado ayuda a cuidar los pollitos Preparar un lugar techado que proteja de la lluvia y frío, con barreras contra depredadores es ideal como medida para cuidar los pollitos. Al principio se ubica un espacio pequeño donde la gallina pueda controlar fácilmente a unos 25 pollitos. Trata de emular las condiciones naturales de la vida de un pollito. En la naturaleza, ellos aprenden de su madre lo necesario para tener un crecimiento óptimo y adquirir buena condición psicológica.
Higiene: un hábito para cuidar pollitos La higiene es lo más importante para cuidar pollitos en una traba, sobre todo en pollitos recién nacidos. Tanto los bebederos como los comederos deben lavarse diariamente a primera hora de la mañana con agua mezclada con cloro o yodo. Con solo esta práctica sencilla se le garantiza evitar muchos problemas de salud y aprender denitivamente cómo cuidar pollitos. Si aplicas estas recomendaciones verás que tus crías se van desarrollando de la mejor manera.











LUJOSOS RESORTS Mirando al horizonte desde la piscina de uno de los lujosos resorts de la isla de Vieques, a la que se llega en vuelo doméstico o en ferry desde el municipio de Fajardo y perfecta para culminar un viaje por Puerto Rico BAHÍAS LUMINISCENTES Una de las aventuras más fantásticas que se pueden vivir en Puerto Rico es subirse a una barca y navegar por una de las lagunas luminiscentes del país, de cuyas aguas al agitarse surge un halo de luz propio de la película Avatar. En la imagen, la de Puerto Mosquito, en la pequeña isla de Vieques
CAVERNAS DE CAMUY Más de 17 kilómetros de cañones, valles y sumideros forman el que es que uno de los mayores sistemas subterráneos del mundo. Se pueden recorrer caminando mientras salen al paso miles de murciélagos –por algo en sus profundidades se rodó el sonido de Batman Forever– y se descubren las alocadas figuras que dibujan las formaciones rocosas.
EL YUNQUE El Parque Nacional de El Yunque es la gran reliquia del país, un bosque pluvioso en el que se puede hacer senderismo, escalada, deslizamiento o, simplemente, refrescarse en sus cascadas y riachuelos con el marco de una vegetación apabullante, que le ha valido su nominación a una de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo Natural.
ISLA CULEBRA Culebra es, junto con Vieques, las dos porciones de tierra de los muchos cayos e islotes que rodean la isla principal y fueron utilizadas desde 1940 por la Marina estadounidense como campo de tiro, lo que evitó la urbanización excesiva y permitió la conservación de manglares, palmeras, bahías deslumbrantes y playas virginales. En la imagen practicando kayak en el canal Dewey.
CORDILLERA CENTRAL Lejos de la playa, la Cordillera Central, la cadena montañosa más grande de Puerto Rico, corre de este a oeste reuniendo en ella valles verdes, cañones pronunciados y ríos como el Caonillas (en la imagen), en Utuado. Un espacio natural privilegiado para disfrutar de otra naturaleza.
CIUDAD HISTÓRICA Declarado Patrimonio de la Humanidad, el conjunto monumental del Viejo San Juan es de los más impresionantes del Nuevo Mundo, y permite un paseo por 500 años de historia a través de sus fortalezas perfectamente conservadas, que le ha dado el sobrenombre de “la ciudad inexpugnable”. RÍO GRANDE Al noroeste de la isla de Puerto Rico, en el municipio de Río Grande, la Reserva Natural Río Espíritu Santo rodea el St. Regis Bahia Beach Resort, abierto a la playa de y con campo de golf y vistas al océano Atlántico.
CASCADA DE EL YUNQUE El Yunque tiene un poquito que ver con España, y eso es porque fue el mismo rey Alfonso XII el encargado de inaugurarlo en 1876. A solo media hora de la capital, San Juan, está Río Grande, la localidad más cercana al parque nacional. A lo largo de sus 39 kilómetros de senderos recreativos van surgiendo riscos, ríos y cascadas en las que detenerse y, si apetece, hasta darse un chapuzón, como La Mina o La Coca. SUN BAY Las playas de Vieques son impecables, de aguas cristalinas, arena blanca y bahías sin desarrollar y rodeadas de vegetación, donde a los caballos se les permite vagar libremente.
VIEJO SAN JUAN El Viejo San Juan se localiza en la isleta del mismo nombre y está conectado a la isla principal de Puerto Rico por puentes. En él se disfruta de las ventajas urbanas de la capital: restaurantes, museos, tiendas y, por su puesto, su animada vida nocturna. PLAYA FLAMENCO Hay cientos de playas paradisiacas para relajarte o practicar tu deporte acuático favorito en Puerto Rico, incluyendo Flamenco, en Culebra, una de las más reconocidas del mundo.











